BrasilBrigadas InternacionalistasDestacadoDestacados

Brigada Internacional de Jóvenes al MST de Brasil

Para conocer el MST, uno de los movimientos populares con más largo recorrido del mundo, nos acercamos a Brasil. Este país, cuya historia está marcada por el colonialismo y la mezcla de culturas, posee una gran diversidad tanto ecosistemica, como de pueblos: indígenas, caiçaras, afrodescendientes, quilombolos...

Siendo el quinto país del mundo en extensión, Brasil es una de las economias emergentes a nivel internacional. Forma parte de los denominados BRICS y tiene una gran influencia en toda la región de América del Sur, ejerciendo incluso como subpotencia respecto a los países vecinos. Con una población de 213 millones de habitantes, es el segundo país del mundo con mayor desigualdad.

Debido a su historia, la concentración de tierras es un eje clave para el mantenimiento del poder y las injusticias sociales. El latifundismo se remonta a los tiempos de la ocupación de Portugal en el siglo XVI, que utilizaba la mano de obra esclava para la producción de monocultivos destinados a la exportación a Occidente. En 1850, ante el eminente fin de la esclavitud debido a los movimientos abolicionistas y a las rebeliones de la población esclavizada, el entonces imperio brasileño instituyó la primera Ley de Tierras para impedir que los libertos tuvieran acceso a la mayor fuente de riquezas del país. Por esta ley, la tierra pasó también a ser una mercancía Frente a esta contradicción, la cuestión agraria ha estado en el centro de rebeliones, revueltas y movimientos populares a lo largo de la historia del país, desde la resistencia indígena, las revueltas contra la esclavitud y las comunidades quilombolas a los primeros movimientos campesinos y sindicales. El modelo de latifundios de monocultivo para la exportación basados en la superexplotación de la mano de obra no difiere tanto del actual y sentó las bases de la desigualdad social que vemos hoy en día.

En añadido, en el contexto actual, se suma la explotación del agronegocio sobre los territorios y los cuerpos de las personas. Para la producción y exportación de commodities (principalmente materias primas como soja, café, azúcar, carne de bovino…) se utilizan grandes insumos de fertilizantes y agrotóxicos – en Brasil se utilizan más de 4.000 agrotóxicos diferentes con un impacto directo en la contaminación de la tierra, el agua y la salud de las personas. También es el segundo país del mundo que más basa sus cultivos en organismos modificados genéticamente (OMGs), entre ellos, la soja transgénica que es fuente de deforestación de los biomas del Cerrado y la Amazonía, y sirve, entre otras cosas, para producir los piensos de las macrogranjas que abundan en nuestro territorio.

Frente al latifundismo improductivo y al agronegocio destructivo, la agricultura familiar produce el 70% de los alimentos que llega a la mesa de la población brasileña, en tan solo el 23% del suelo agrícola (citar y enlazar, IBGE 2022 o doc MST). Es la cultura camponesa la que genera empleos y fija mano de obra en los municipios del interior.

A finales de la dictadura militar en la decada de 1980, la movilización campesina adquiere mayor fuerza y presencia, con ocupaciones de tierras por parte del campesinado, culminando en 1984 con la fundación del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil (MST), en Cascavel, estado de Paraná. Este primer encuentro contó con la presencia de diversos movimientos de campesinos sem terra. Doce años después, en 1996, el MST ya estaba organizado en todas las regiones del país, había conquistado tierra para miles de familias.

Se trata de una organización con más de 40 años de lucha que representa un movimiento popular de masas con reivindicaciones historicas como la reforma agraria popular, la redistribución de tierras, y la justicia social. Utilizando para ello la ocupación masiva de tierras, para forzar al gobierno a la aplicación de la reforma agraria y la democratización de la tierra. Más de 400,000 familias han sido asentadas. 70,000 esperan en los campamentos. Mediante la democratización del acceso a la tierra el MST busca crear las condiciones materiales para erradicar la pobreza y la desigualdad social, dos de los mayores problemas estructurales en Brasil.

El programa del MST abarca todas las esferas de la vida, propone una ruptura de todos los ejes de dominación y una pŕaxis prermanente rumbo a la emancipación humana y social. Algunos de sus pilares fundamentales son la utilización de la agroecología para la producción de alimentos saludables, la organización del trabajo a través de Cooperativas de trabajadoras para la producción y comercialización y la educación. es uno de los pilares fundamentales de las comunidades, luchando por la erradicación del analfabetismo en personas adultas. Hay más de 2000 escuelas en los asentamientos y programas ,de acceso Universidad para los sem terra. La salud se aborda desde una perspectiva comunitaria e integral. Además, el mantenimiento y producción de una cultura camponesa propia, más allá del capital.

El MST hace una lucha anticapitalista, antipatriarcal y antirracista, además entiende que sus espacios deben de ser un libres de LGTBfobia.

Desde una perspectiva internacionalista el MST es parte de la Vía Campesina y la Asamblea de los Pueblos. A través de sus brigadas internacionalistas como en Haiti, Palestina, Venezuela y Zambia, expresa su solidaridad con todos los pueblos del mundo asumiendo como suyas tanto las injusticias que sufren estos pueblos como las ilusiones con que tratan de cambiar su realidad. Además, ofreciendo formación política para militantes de organizaciones en la Escuela Nacional Florestán Fernandez, “la escuela para la clase trabajadora del mundo”.

Desde la plataforma de Amigos del MST junto con el movimiento sem terra, se ha analizado la pérdida de fuerza e interés, además, de una problemática compartida con el resto de tejido social de dificultad de relevo generacional e incorporación de personas jóvenes a la militancia. Es por ello que durante el mes de julio de 2026 se van a celebrar unas brigadas internacionalistas para jóvenes a las cuales vamos las autoras de este texto en representación del Comité de Solidaridad Internacionalista de Aragón.

A estas brigadas acudimos con preguntas que nos pueblan y ante las que buscamos respuesta. ¿Cómo se logra aterrizar una estrategia de movilización social efectiva para un territorio tan extenso y diverso? Y, ¿cómo se puede trasladar a otros contexto sociopolíticos? ¿Qué podemos aprender del MST para traer de vuelta a nuestro territorio? ¿Cómo reactivamos la esperanza en la transformación a través del ejemplos de resistencia como este?

Brasil nos regala su naturaleza y biodiversidad exuberante, la vida se abre paso, recordándonos nuestra vulnerabilidad y ecodependencia. Esperamos traernos de vuelta miles de semillas y esquejes para que arraigen en nuestros territorios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *